El jueves pasado mientras España entera se tocaba... la nariz, nosotros tuvimos que ir a clase de alemán. Aunque la profe nos regaló galletas porque era San Nicolás, lo mejor estaba por llegar... Al salir de clase, oh sorpresa: 3 alumnos repartiendo vino GRATIS. La pega (que aquí siempre la hay) es que era vino caliente (Glühwein) porque la costumbre es esa, como hace frío pues calientan el vino... que uno piensa: joder vino caliente, que asco. Pero el segundo pensamiento que te machaca una y otra vez la cabeza es VINO GRATIS.
Total que cerca de las 5 o las 6 (que más dá). Pues nos fuimos para la residencia, pero al llegar los mismos alemanes borrachos de la universidad estaban allí continuando la fiesta, así que nada, otra tacita. Ah, cayó un mito, pantalón manchado de vino, lavado y como nuevo, ni una marca. Si es que estamos hechos unos grandes amos de casa (que no pornochach@s, que hay mucho ciervo-lector suelto).
El viernes salimos en Dortmund, pero eso ya es otra historia... quizás mañana :)